guillermocochez_100558Asumir su papel de representante legislativo de los ciudadanos del circuito 8-9 (San Francisco, Río Abajo, Juan Díaz y Parque Lefevre de Ciudad de Panamá) fue una tarea más compleja de lo esperado. Partidarios del ahora opositor PRD hicieron de todo para evitar que juramentaran a Cochez en su cargo. En esa elección, junto a Cochez y por la cantidad de votos que él aportó a la papeleta del PDC, también resultaron electos en ese circuito Milton Henriquez y la doctora Gloria Moreno de López.

El Secretario General del PRD, Ernesto Pérez Balladares, posteriormente Presidente de la República, alegó ante el Tribunal Electoral que Cochez, al aceptar el cargo de Alcalde, perdía automáticamente su curul en la Asamblea. Este recurso legal fue desechado por dicho tribunal ya que Cochez nunca se juramentó como Legislador.

Posteriormente, el PRD volvió a intentar defenestrar a Cochez de su curul en la Asamblea al momento que éste salió de la Alcaldía y se juramentó como Legislador ante el Presidente de la Asamblea, Alonso Fernández Guardia. La Corte Suprema desestimó esa demanda, por igual intentada por dirigentes afectos al Presidente Endara, antiguo aliado de la Democracia Cristiana.

En este periodo, el entonces presidente Guillermo Endara asumió el reto de proscribir el ejército. En la práctica, eso significó un proceso de transición de las Fuerzas de Defensas – creadas por Noriega – a la actual Policía Nacional.

En ese escenario, el legislador Guillermo Cochez del PDC se ocupó de divulgar como Representante de la Asamblea Legislativa en todo el territorio del istmo la propuesta de cambio constitucional de este organismo de seguridad nacional. No tuvo éxito, pues la iniciativa fue rechazada tanto por los adversarios del Gobierno como por varios aliados de Endara. Esa férrea oposición probablemente tuvo el objetivo de debilitar aún más el movimiento de la Democracia Cristiana. Una tesis que queda demostrada cuando, al final de la historia, se termina eliminando la fuerza militar pero a través de la Asamblea electa en 1994.

Las complicaciones para Cochez en su segunda oportunidad como miembro del Poder Legislativo no sólo se presentaron al tomar posesión de su curul. Todo el periodo estuvo cargado de gran tensión. Por un lado, era el momento de consolidar las instituciones democráticas, tras 21 años de dictadura. Por el otro, los Demócratas Cristianos debían enfrentar el hecho de que – en un inexplicable revés político – la administración de Guillermo Endara decidió expulsar de sus filas a la militancia de aquella tolda y acabar con una alianza de gobernabilidad. Así que, en la Asamblea, el PDC comenzó a jugar un papel poco claro. Como diría el mismo Cochez en sus memorias: no eran “ni chicha ni limonada”. No eran gobierno ni oposición: una especie de insípido término medio.

En su libro “Las montañas Sí se mueven”, el futuro embajador narró: “Me di cuenta de que mis colegas democristianos no entendían el nuevo rol que nos tocaría jugar, habiendo sido el grupo de apoyo más numeroso con que el Ejecutivo contaba en la Asamblea. Allí comenzamos a desdibujar nuestra línea política… No éramos gobierno, pero tampoco podíamos ser abierta oposición, pensábamos, que eso confundiría más. El PRD, consciente de ese dilema, sacó mucho provecho de nuestra ambigüedad”. Al final de aquel proceso, el poder se le escurrió como el agua entre las manos al PDC, luego de haber contado con el aplastante respaldo de la mayoría en 1989.

Aunque Guillermo Cochez no presidió ninguna comisión parlamentaria, sí trabajo en la elaboración de varias leyes e iniciativas importantes para la consolidación de la democracia. Algunas de ellas fueron:

  1. El retorno a los panameños de las partidas del décimo tercer mes retenidas durante el gobierno militar, logro judicial junto a los Legisladores Raúl Ossa y Milton Henríquez.
  2. Interpelación del entonces Ministro de Gobierno y Justicia – Juan Chevalier – para que explicara la ilegal asistencia del nuevo Jefe de la Policía Nacional a acto político del Partido Panameñista (oficialista), algo prohibido por Ley. A los pocos días, tal Jefe renunció.
  3. Oposición a la firma de un contrato “leonino” con la Refinería Panamá, filial de Texaco.
  4. Apertura de una investigación por el traslado ilegal de armas para la guerra civil de Bosnia, facilitada por funcionarios consulares del gobierno de Endara, enlodando el nombre de Panamá internacionalmente.
  5. Apoyo a la Reforma Tributaria, presentada por el Ministerio de Hacienda y Tesoro, para propiciar más equidad en el pago de impuesto sobre la renta.
  6. Simultáneamente, oposición a un conjunto de leyes impulsadas por Endara para la privatización de varias empresas, bienes y servicios estatales de vital importancia para la nación.
  7. Eliminación del impuesto de transferencia (ITBM) a los libros, textos, publicaciones educativas, cuadernos y artículos escolares y rebaja del arancel de importación de computadoras del 25% al 5%.
  8. La experiencia académica de Cochez en Derecho Comercial fue aprovechada para ayudar a Panamá a ingresar en la Organización Mundial de Comercio, cuando dicho tratado se discutió en la Asamblea.
  9. Impulso de los incentivos para las actividades de reforestación.
  10. Creación de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI).
  11. Reconocimiento de la propiedad de bienes de la Editora Panamá América, expropiada en 1968 con el inicio de la dictadura y que fue convertida en Editora Renovación: la voz de los militares (ERSA).