¿Quién es el afortunado Aaron Mizrachi, alias Ronny?

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Recientemente el nombre de Mizrachi ha sonado mucho.

Los equipos de espionaje de la Presidencia para conocer pelos y señales de opositores y de su propia gente, fueron adquiridos con su ayuda. Al aparecer noticias sobre este nuevo escándalo, lo hicieron poner pies en polvorosa en el avión de su cuñado ‘vacacionando’ en Miami. Dicen que permitir su ‘huida’ fue negligencia del Ministerio Público; igual que caso de Ignacio Fábrega.

Era conocida la suerte de Mizrachi para obtener contratos con el Gobierno anterior (ej.: bloqueo de celulares en cárceles que nunca funcionó; manejo de la plataforma de portabilidad numérica a través de Evolving; con MER en lo del sistema 911; la venta directa de radios de la Policía Nacional por más de 30 millones, aún incompleta) o con otras vinculadas a éste, caso de Cable & Wireless, donde Panamá posee el 49 % de sus acciones, pero que la transnacional administra sin supervisión ni siquiera de la Contraloría General.

El anterior gerente general de Cable & Wireless —Jorge Nicolau— resultó muy complaciente con Martinelli, hasta el punto de que, a través de su relacionista Roberto Mendoza, le enviaba costosas botellas de vino de más de mil balboas cada una, sin importarles que de tal gasto el país tuviese que asumir el 49 %. Mizrachi, por su lado, era utilizado por Nicolau como ‘gestor oficioso’ de cuentas por pagar del Gobierno a la telefónica; quizá eso explique que hasta deudas de Mizrachi pudieron haber sido condonadas allí.

Pero no fue lo único que hicieron. A través de recomendaciones de la Autoridad de Innovación Gubernamental (AIG), antes dirigida por Eduardo Jaén (ex gerente general de IBM), se desarrollaron varios proyectos ‘innovadores’ millonarios, algunos que fueron a dar a Caribbean Holding Services (CHS) de Mizrachi, exsocio de Jaén y Guillermo Sáenz Llorens (también ex de IBM) en Telesis, S.A. Algunos de esos proyectos fueron Telemedicina y Teleradiología en el Seguro Social; el Soterramiento de Cables en la ciudad, hoy dejado a medio palo; la Video Vigilancia, las cámaras en las ciudad, también abandonado; la conexión del Sistema Penal Acusatorio y el Internet Satelital (vStat) en escuelas del Ministerio de Educación. Uno de los más grandes contratos gubernamentales ganados por la transnacional telefónica, el RMS, la Red Multiservicios de Telecomunicaciones del Gobierno, fueron adjudicados a los ingleses por la AIG de Eduardo Jaén, en licitación donde también participó Cable Onda. Es posible que, a petición del presidente a Nicolau, le dieron a Mizrachi la instalación de la plataforma Broadsoft para el RMS. Desde la llegada de Agustín de la Guardia a la dirección de C&W han tratado de alejar a Mizrachi de la empresa, donde la relación con éste era manejada ‘herméticamente’ por el director de Finanzas y el vicepresidente de Compras .

Caribbean Holdings está registrada en Islas Vírgenes Británicas, quizá por razones impositivas. Su número de teléfono en Panamá es 215-7530 y responden como Isthmian Telecom; que sí aparece registrada en el Registro Público bajo la égida de Mizrachi o sus hijos, herederos de uno de los principales accionistas de Cable & Wireless a nivel mundial (Matalon). El correo de Mizrachi allí es amizrachi@isthmustelecom.com.

Este contrato suscitó toda clase de protestas por las empresas locales e internacionales que antes habían vendido equipos telefónicos al Estado. Para ver la dimensión de estos contratos, en diciembre de 2013 Caribbean Holding facturó a Cable & Wireless, solo por mantenimiento de la red telefónica estatal, la bicoca de US$523 537.63. ¿A cuánto habrá ascendido este multimillonario contrato?

En enero de 2015 presenté denuncia de bien oculto ante el MEF contra Cable & Wireless por esas y muchas otras irregularidades que podrían significar varias decenas de millones de balboas para el país. Estamos en agosto y todavía no se sabe el destino de tan importante denuncia, que no me extrañaría ha movilizado a directivos de Cable & Wireless a pedir a algunos funcionarios que gestionen su archivo, y que hayan contratado a exmagistrados de la Corte para que los ayuden. He enviado copia de esta denuncia a la Contraloría General y a varios ministros de Estado.

La pasada semana una televisora pidió entrevistarme sobre el porqué el Ministerio Público había permitido, con su inacción, la salida del país de Mizrachi, a sabiendas de lo de las máquinas de espionaje. Acepté con una condición: Que comentaría sobre ello, pero también lo que sé de Mizrachi y Cable & Wireless. Me dejaron esperando. Para los medios, lamentablemente, son más importantes las pautas de anuncios de esa empresa, que descubrir posibles graves actos de corrupción. Por eso es que somos tantos los que afirmamos que en Panamá la libertad de expresión plena es una farsa. Simplemente hay que seguir arando y solicitarle al Ministerio Público, con todo lo que escribo aquí, que comience una investigación de oficio por posibles delitos a la Administración Pública, que quizá con todo lo que he escrito antes sobre el tema ya debió haber iniciado. Prometo ayudarlos con lo que conozco de este posible atraco.

Versión digital publicada el 10 de Agosto de 2015 en La Estrella.