Los efectos de ‘los papeles de Panamá’

laestrellaPor más que queramos que este tema desaparezca, los ‘Panama Papers ‘, como la peor sarna, seguirán afectándonos por meses y quizá los años venideros.

Y nos ‘picarán ‘, más exactamente, nos atormentarán mucho, por varias razones.

1. La miopía del Gobierno en enfrentar el problema. Esto no es un asunto a resolver enseñando polleras y el canal en cuñas televisivas. Eso es lindo, pero no sirve para esto. Esto es un gran problema que trasciende la vida nacional desde nuestra fundación como república, donde el juegavivo de evadir impuestos, contrabandear, lavar dinero, pagar coimas, ha sido el pan de cada día de los que más tienen y de los políticos poderosos de turno. Pero, como siempre pensamos en el pasado, nos olvidamos de que el presente podrá ser peor. Entonces, mejor es dejar todo como está, sin siquiera pensar que alguien, en algún momento, tendrá que profundizar en los cambios estructurales que requerimos, si queremos subsistir como Nación respetada por todos los demás.

2. Tenemos que darnos cuenta de que hay que cambiar el ritmo de nuestra economía: se agotó el enfoque en que sirve para proveer servicios, esa de ‘cargar agua ‘, ‘arreglar sábanas ‘ y ‘hacer acuerdos ‘, a cuanto extranjero venga por aquí. Debemos promover otros rubros que, como la tecnología, el Panamá marítimo de verdad, el turismo o la agricultura, han estado abandonados o malísimamente atendidos.

3. La complicidad de muchos aún no ha sido revelada con los ‘Panama Papers ‘. Las grandes empresas panameñas y políticos de diferentes banderas no han salido a relucir en lo que hasta el momento se conoce. ¿Será ello acaso un indicio de que no manejaban sus finanzas a través de alguna sociedad ‘offshore ‘ y los entramados que con ellas se hacían, local e internacionalmente? Realmente no lo creo y espero, como la mayoría, que todo se conozca.

El mal manejo de la crisis ha producido consecuencias muy nefastas que difícilmente podrán repararse a un mes de estallar la crisis. Menciono algunas:

1. Se ha demostrado que no hay voluntad de cambio de parte de quienes hoy dirigen los destinos del país. Seguimos con la política de los arreglos cosméticos; del típico avestruz. Tampoco lo ha habido en el pasado, a pesar de que este problema se veía venir desde muchos años atrás.

2. Los casos de Martinelli han pasado al olvido, porque ‘Panama Papers ‘ ha desviado la atención, sobre todo por la relación de Ramón Fonseca con el presidente Juan Carlos Varela y el Partido Panameñista y su decisión en salir a ayudar al amigo, aunque represente como presidente a todos los panameños.

3. A un mes de las criminales revelaciones, el Ministerio Público, además de actuar con mucho retraso, al menos debió dictar medidas preventivas contra los dueños del bufete del escándalo. El que ni siquiera un impedimento de salida del país se haya dictado, deja mucho que desear de la actuación y de la independencia de la justicia panameña.

4. La miopía oficial en el manejo de la crisis ha sido observada por los representantes diplomáticos acreditados en Panamá. Simplemente no pueden creer la forma tan simple y localista como han manejado el difícil tema, olvidándose de la proporcionalidad del problema causado a nivel internacional y que podría profundizarse en el futuro mediato. El nombre de Panamá ha caído a niveles más bajos de los que en el peor tiempo de la dictadura cayó, con una gran diferencia: Noriega tiene 26 años de estar preso.

Esto no es un problema a resolver con taparse los ojos frente al sol. Este caso ‘sarnoso ‘ requiere de la decisión de encontrar heroicas salidas que difícilmente se producirán con la actual composición gubernamental, donde parte importante de su alta jerarquía pareciera ser una gran firma de abogados. La severa sarna que padecemos no se podrá curar con una simple aspirina, la cual servirá solo para agravarla más.

Versión digital publicada el 03 de Mayo de 2016 en La Estrella.