Lo que me pagó Noriega

laestrella

Inmediatamente llamé para reírme de las ocurrencias de estos inventores que solo persiguen desprestigiar el sistema judicial.

Luego de lo que dijo Manuel Antonio Noriega en El Renacer el miércoles 24 de junio que tanto revuelto causó, circuló en las redes un mensaje bien hilvanado. Daban razón de que el antiguo general me había pagado por adelantado tres millones de dólares para que lograra que el Gobierno le diera la medida cautelar de casa por cárcel. De ese monto, le habría dado 800, 000 al periodista Álvaro Alvarado, a quien di la exclusiva para que difundiera en su estelar noticiero lo que él dijo ese día.

Para los mismos días de ese ‘supuesto’ descubrimiento donde me habían agarrado ‘infraganti’, me avisaron que al secretario general del Ministerio Público, Rolando Rodríguez, le habrían abonado dos millones para que lograra la casa por cárcel para la empresaria detenida Poulett Morales. Inmediatamente lo llamé para reírme de las ocurrencias de estos inventores que solo persiguen desprestigiar el sistema judicial y a aquellos, que como yo, promoviendo el necesario perdón del exmilitar, solo cumplimos con el deber ciudadano de fomentar la paz en nuestra sociedad. Aunque cobardemente no llevaba firma, es muy fácil de determinar de qué grupo proviene.

Y, ¿por qué quieren desprestigiar el proceso judicial que se le sigue a todos aquellos que durante el Gobierno anterior atentaron tanto contra los recursos públicos? ¿Por qué promoverán que los que actuamos hoy, nos parezcamos a los que guardaron silencio y se hicieron cómplices de lo que se hizo en el pasado? ¿Será por la triste realidad de que todos los ven como basura y por eso quieren contaminar a todos para que nos parezcamos a ellos?

Muy fácil. Persiguen hacer ver que la justicia no está siendo imparcial. Quieren hacerse las víctimas de un sistema judicial que solo persigue a algunos, pero ignora lo que hacen otros. Por eso hablan de la selectividad de las investigaciones, de la persecución de que son objeto, de que Varela se ha vuelto un dictador, etc. Ya ni ellos mismos se creen lo que dicen.

Ni a mí se me ha ocurrido cobrarle un centavo a Noriega ni él jamás pensó ofrecerme nada. Conocí a sus hijas en una de mis visitas a El Renacer. A mí nadie me pidió ayuda alguna. Acudí voluntariamente a Noriega, solo porque consideré que se hacía necesario que él pidiera perdón al país y porque soy un convencido de que 25 años en la cárcel para cualquier ser humano son más que suficiente. Ni siquiera puedo decir que lo convencí de que lo hiciera. Fue él, solo y con su conciencia, ante lo que le comenté y coincidentemente le planteó en los mismos días el nuncio Andrés Carrascosa en visita pastoral a El Renacer, quien decidiera hacer lo que hizo. Me imagino que lo consultó con sus tres hijas, su permanente apoyo en sus años de reclusión en Panamá.

Como me señaló mi amigo Carlos Alberto Montaner, el que se le otorgue casa por cárcel a Noriega y se le permita pasar los últimos años de su vida en compañía de sus hijas y nietos, no significa que él sea inocente, sino que el pueblo panameño es compasivo.

Entiendo que haya personas que no puedan hacer nada, si no cobran por ello. A mis 70 años, y con la hoja de servicio público que tengo como profesor universitario, alcalde de Panamá, parlamentario, diplomático y abogado, no ha llegado el momento, ni creo que llegará, en que un asunto tan delicado como el que ha sido testigo el país, como el perdón de Manuel Antonio Noriega, vaya yo a manchar mi nombre, aceptando pago alguno.

A los que sí debo felicitar es a los que circulan estas inventadas historias, porque con esas credenciales, creo que a los productores de Disney les podría interesar contratarlos para que escriban el guión de una de sus películas de fantasías para niños.

ABOGADO Y POLÍTICO.

Versión digital publicada el 27 de Julio de 2015 en La Estrella.