¿Es la lucha contra la corrupción integral?

laestrella

Desde los tiempos de la dictadura luchamos contra la corrupción y la impunidad como se manejaban los asuntos públicos.

Desde los tiempos de la dictadura luchamos contra la corrupción y la impunidad como se manejaban los asuntos públicos. Si bien en el primer Gobierno democrático tras la invasión se moderó mucho el uso indebido de los recursos públicos, pequeños casos se dieron. A medida que se sucedieron los Gobiernos, las prácticas corruptas aumentaron hasta el colmo a que se llegó en el anterior Gobierno de Ricardo Martinelli. Me imagino que hasta pensaron hipotecar el Puente de las Américas.

La ciudadanía está perdonando la lentitud del Gobierno actual por el estado caótico en que se encontraron las finanzas públicas, así como el deterioro de la institucionalidad en que tanto insistió Martinelli. Aplaude que se estén investigando los hechos ocurridos y que, por primera vez en la historia Patria, se haya destituido un magistrado y encarcelado varios altos exfuncionarios. Sin embargo, tras nueve meses de nuevos gobernantes y pasada la absorbente Cumbre de las Américas, el país requiere de mayor movilidad gubernamental, pero también en el curso de las investigaciones por actos delictivos cometidos antes del 1 de julio de 2014.

A mi juicio, falta voluntad o algunos tienen miedo. La corrupción fue generalizada y así se debe investigar. Caiga quien caiga. Sea importante o intocable quien la cometió.

El 23 de enero pasado presenté en el MEF denuncia de bien oculto contra la empresa mixta Cable & Wireless (Panamá), en donde, además de plantear al Gobierno la posibilidad de que dicha empresa, donde el Estado es dueño del 49 % de sus acciones y los trabajadores del 2 %, pagase una treintena de millones de balboas que no le ha pagado, existe la posibilidad de que en la operación de dicha empresa, con la complicidad de funcionarios del Gobierno de Martinelli, se hubiesen podido cometer graves delitos.

Antes de presentar la mencionada denuncia, me reuní con tres ministros de Estado y con los dos miembros de la Junta Directiva de Cable & Wireless que representan los intereses del Estado. Además, puse al tanto a la Contraloría del deber que tenía de auditar a esa empresa mixta, aunque antes nadie lo había hecho. O sea que estaban advertidos de lo que en aquella oportunidad denuncié hace tres meses.

Adicionalmente he presentado dos denuncias, firmadas por mí, en la Dirección General de Impuestos y en la Fiscalía de Cuentas, por posible evasión fiscal y lesión de empresa que vendía tarjetas prepago de teléfonos celulares de Cable & Wireless, en la cual dos hijos de Martinelli son miembros de su Junta Directiva. Todo coordinado por el expresidente y el entonces gerente general de dicha empresa, Jorge Nicolau.

Para mí todos debemos ser iguales ante la Ley. La defensa de los tesoros públicos no puede tener fronteras, sea quién sea quien haya cometido la falta. Se está generando la impresión en algunos casos de que a unos se les apresa y a otros se les da la ridícula medida cautelar de país por cárcel, medida que tiene el 99 % de la población que no sale del país. Se me está transmitiendo la idea de que ante la papa caliente que he presentado nadie se quiere quemar las manos.

En el caso de mis denuncias el asunto es tan grave, y así se lo he advertido a los ministros con quienes he planteado el asunto, que la transnacional inglesa —hoy subsidiaria de Cable & Wireless Corporation en Miami— puede hasta perder la concesión que tiene y ser investigada en Estados Unidos, donde las leyes anticorrupción son tan severas.

Mientras sigamos con aguas tibias, tarde o temprano, el país volverá al mismo carril de desorden que se dio en el Gobierno pasado. No creo que eso sea lo que quieran los actuales gobernantes, y mucho menos el pueblo panameño.

Versión digital publicada el 20 de Abril de 2015 en La Estrella.