Foto: archivo de La Estrella de Panamá.

Foto: archivo de La Estrella de Panamá.

El inicio de la democracia le otorgó al abogado la posibilidad de convertirse en el Alcalde de la Ciudad de Panamá. Su designación fue hecha por Guillermo Endara, quien fue juramentado como Presidente Constitucional de Panamá en una ceremonia realizada en el Fuerte Clayton, una base militar de EE.UU ubicada en la Zona del Canal, mientras las fuerzas estadounidenses bombardeaban distintos puntos de la capital del istmo.

Cochez siempre sostuvo que esa sangrienta intervención pudo haberse evitado, si los norteamericanos hubieran apoyado los dos intentos de golpes encabezados por militares panameños, en marzo 1988 y octubre 1989. En reiteradas ocasiones incluso hizo pública su opinión de que el Gobierno de EE.UU debió indemnizar a los familiares de los panameños que murieron durante la invasión. Sin embargo, al igual que la mayoría de sus compatriotas, el jurista abrazó el momento como la oportunidad para levantar de las cenizas un país destrozado por años de dictadura.

Durante quince meses, el Alcalde Cochez tuvo la difícil tarea de recuperar la capital que había quedado en ruinas por la acción militar que derrocó a Noriega. Una de sus primeras medidas fue desarrollar la campaña “Limpia tu Pedacito de Ciudad”, con la que involucró a la población en los planes de reconstrucción.

Administrar una alcaldía sin recursos económicos fue otro de sus retos. Su antecesor, Víctor Hanono, con pocos meses en el cargo, mantuvo la costumbre de manejar la municipalidad como la “caja chica” de los militares, que eran los que tomaban las decisiones allí.  Así que tuvo que apelar por una capacidad ejecutiva extraordinaria.

Una de las cosas interesantes que hizo durante su gestión fue el desarrollo de una de las primeras guías turísticas de la Ciudad de Panamá, en colaboración con la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), labor en la que participó el fallecido periodista Herasto Reyes y Abdiel Antonio Gutiérrez, en ese momento uno de los asistentes del Alcalde Cochez. Lamentablemente, nadie supo adonde fueron a parar las costosas guías después que finalizó la administración de Cochez (Clic aquí para descargar la guía turística en formato pdf).

Durante su gestión, Cochez tomó un total de 127 decisiones, entre las que resaltan algunas muy innovadoras como:

  • Efectuar algunas correcciones en la estructura del personal de la administración, que incluía la eliminación de algunos cargos que no estaban contemplados en el Presupuesto para ese año (Acuerdo N° 27 del 26 de junio de 1990).
  • Regular el cobro de arrendamientos a favor del municipio por el uso de sus terrenos para fines comerciales (Acuerdo N° 49, del 21 de agosto de 1990).
  • Reestructurar la oficina de Ingeniería Municipal, designándole el nombre de Dirección de Obras y Construcciones Municipales (Acuerdo N° 58 del 18 de septiembre de 1990)
  • Solicitar al Presidente de la República la emisión de un Decreto Ejecutivo para declarar “lugar de interés turístico” las playas, riberas de ríos, lagos y pozos; así como proteger la Calzada de Amador, así como las islas Naos, Perico y Flamenco, como espacios de esparcimiento, recreación y eco-turismo. (Acuerdo N° 61 del 24 de septiembre de 1990)
  • Traspasar las multas impuestas en la Ciudad de Panamá a los vehículos de otros municipios por encontrarse mal estacionados o por no pagar los tributos de estaciómetros a los municipios de las poblaciones de procedencia de sus conductores. (Acuerdo N° 2 del 4 de enero de 1991)
  • Revisión de la nomenclatura de las calles y avenidas del Distrito de Panamá y colocación de los letreros que las identificaran. (Acuerdo N° 5 del 15 de enero de 1991).

También destaca su respeto por la “meritocracia”, demostrado al nombrar corregidores propuestos por la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá para ocupar esos delicados cargos de justicia administrativa y a una profesional avalada por la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), al cargo de jefe de Obras y Construcciones. Cochez también promovió la cooperación de su Alcaldía con otros municipios del interior del país.

El 9 de abril de 1991, al romperse la alianza del gobierno y salir el PDC de la administración de Endara, Willy Cochez deja su cargo de Alcalde para emprender una nueva etapa en su carrera política, asumiendo la curul en la Asamblea que había ganado en 1989 con el apoyo de 33.000 electores, más que ningún otro legislador electo.

A pesar de los logros de su administración, sus reemplazos intentaron acusarlo de malversación de fondos. Se abrió una averiguación que no arrojó ningún indicio de culpabilidad, por lo que el Contralor de la época, Rubén Darío Carles, se vio obligado a emitir un comunicado público absolviéndolo de toda irregularidad. Aun disponiendo de la protección que le otorgaba su inmunidad parlamentaria, se apersonó a las fiscalías que instruían las denuncias para enfrentar las mismas. De eso se agarró Cochez para demandar a sus calumniadores, un arduo proceso que duró más de tres años. Al final de la historia, alegando la necesidad de paz para sí mismo y su familia, el ex-alcalde decidió perdonarlos.